Negoción

Preguntaba yo por una piletita inflable para mi pibe y notando lo accesible del emprendimiento a presión, (un pelotero de esos enormes por cinco luquitas, más o menos) cuando cruzóme la elastizada infamia capitalista de la novedad en dónde dije:
_Porqué no suspender el postergado emprendimiento de la panchería para reemplazarlo por el flamante “Pelotero en pelotas”, otro amenity para swingers al garete?
Para un país donde la economía parece un palacio pero se desinfla, nada mejor. Incluso al leerlo se lo habrán imaginado perfecta e inmediatamente. No hay que marketinear ni explicar ventajas. Todo está allí, con bolas de colores.
Como dicen que el sexo te dá hambre (yo de eso no sé, soy una madre) a la salida los panchos también.
No me afanen la idea.