por la noche ruedo.
muero,
salto un muro.
vestida en los vapores de amplias mangas que brillan
le doy a la mano libre permiso para enrularse y trazar.
dibuja para un público de ciegos en el aire
y canto
y en los pies se escurre una catástrofe china
se va el aire, prende, empuja nuevamente
y en el sentido autómata que sostiene su marcha
entrega las plumas, afloja el talle, se desnuda
y en el pecho pacta un aria, un temblor
vuelvo a cantar
Siempre paso y leo, hoy decidí comentar…
este poema es inmenso, esas imágenes geniales, público de ciegos…
un abrazo
Gracias Roxana, ahi te leemos también y besos…