Amontonamiento de papel. Un montón de guita. Billetes. Divisa. Respaldo. Ahorro. Despilfarrar. Inversión. Estafa. La lista es interminable. El dinero que significa el destino y además no es otra cosa que una publicación en su edición exponencial. Más de lo mismo y sin embargo no es nada.
Yo me pregunto en qué momento en la mente de un tipo el dinero comenzó a ser un otro por sí mismo y no un papelito para leer y recordar.
En una de esas la guita es promesa sobre papel, como las cartas clandestinas de algo que en algún tiempo cometió la indiscreción o la torpeza de manifestar su valor.
No sé si es tan malo llevarlo en el escote después de todo, comprando bienes con papeles tibios y donando alegrías a miradas disimuladas.
El dinero tiene microbios.
Píquenme!
Raro, ma non troppo
– May 28, 2008Posted in: autodidacta

es cierto, yo guardo muchas veces dinero en el corpiño, para avergonzar a mis hijos (según ellos) o solo porque es seguro. Ja, soy una vieja chota!!. Pero atenti, tengo otros escondites…hoy sin ir muy lejos encontré 200 australes y una tarjeta de mi amiga andrea g. en el libro iluminaciones de W. Benjamin, pienso que seguramente sería el vuelto de la compra, no?. fecha 4-1990, qué plata había en ese entonces?. Mientras hacía el hallazgo estaba hablando co luis del mármol por un tema de benjamin, y él me dijo que llegó a vender libros en patacones!!
¿conservaremos la memoria en el sentido freudiano de “recordar para no repetir”?. Ojalá
Che sabes donde queda ese lugar. Jjajaja.
Lo estamos ubicando con el Google Earth, pero el satélite no llega al barrio che…
saludos. ahi vi tus papeles. Malcom, Maese mayor de opera, y Turner! avec Berisso… mi dió!
saludos
ay qué envidia me dan las mujeres que puede esconder algo -dinero, un pañuelo..- en el corpiño! a mí hasta una monedita de un centavo se me notaría…