Si bien no soy persona de campo fui criada por dos campesinos, una mixtura de diáspora entrerriana entre abuelos, tíos y primos; cóctel verde y láguido, amante del charco, de andar en patas (esto último lo arrimo por comodidad y pinotea existente). Pienso ahora en qué andará el tio Toto y su familia, allá en Crucecita, con sus pocas hectáreas, alguna hacienda, los gansos y el bicherío infame que memoro con recursiva fobia.
Don Fernando Abel (el primo hermano) tiene más y mejor memoria para esto que yo, pero recuerdo a la “Finada Nona” malabareando en lo justo, remendando lo preciso con la delicadeza de un caudillo con faldas. Queso filtrado con tela de pañal. Me explico?
Metropolito. Elegí metropolitar, amontonarme y putear. Y del esfuerzo que han hecho mis padres para que esto así fuera, le pido al campo chico astucia y a la Presidenta que se cambie los tamangos y empiece a caminar. Desde abajo y de a pie, señora, muchos más la han de orientar.
Apechuguemos, dijo un pollo
– March 28, 2008Posted in: plaza constitución
le quedó una pintura !
ay, cierto. Me da tanta pena todo Ayd. Ojalá podamos alguna vez recordar para no repetir, diría freud, y poder vivir mejor con lo que hay.
beso